El Cielo es real la vida continúa de Maria Esther Leal

El Cielo es real la vida continúa de Maria Esther Leal

A compartir, a compartir! Que me quitan los posts!!

***SOLO HOY Liberado de E.L. James 

Regresa E.L. James con una novela romántico-erótica tan ardiente que se derretirá en tus manos.

Sexo. Familia. Diversión. Locura. Vuelve a soñar con la nueva novela de la autora internacional más vendida...

DESCARGAR AQUÍ


El Cielo es real la vida continúa de Maria Esther Leal pdf

El Cielo es real la vida continúa: Relatos de comunicaciones con seres fallecidos de Maria Esther Leal pdf descargar gratis leer online

¿Alguna vez te has preguntado si hay vida en el Cielo?

Hace un poco más de 25 años me sorprendió un regalo: un don que me permite tener comunicación con los seres fallecidos. Aunque se dice fácil esta vivencia me cambió la manera de mirar la vida: pasé a comprender que la muerte es solo una transición a un nivel de consciencia superior llamado Cielo y que la vida continúa.

En mis primeros contactos con las personas fallecidas me encontré con mi propia incredulidad, que yo recuerde no había pedido conscientemente vivir esta experiencia, la resistencia no se hizo esperar porque todo esto cambiaba mi paradigma científico proveniente de mi carrera como psicóloga, me apegaba estrictamente a lo que podía observar, medir e interpretar, por lo tanto antes de poder aceptar que parte de mi misión aquí en la tierra era dar a conocer la vida en el cielo, pasé por una etapa donde hablar de este tema me resultaba difícil. Me resistía a ver las cosas de otra manera y me fui acercando al ámbito espiritual tímidamente, este tema lo hablaba solo en familia y en un pequeño círculo de amistades.

Lo espiritual comenzó a ganar terreno en mi vida y me sentía entre el Cielo y la Tierra. Lo que era real para mi, era que en cada conexión confirmaba que la vida en el Cielo continuaba y me preguntaba ¿por qué tengo que vivir esto? no pude responder un por qué , pero sí un para qué, ya que reconocí que podía ayudar a los familiares de personas fallecidas a superar sus duelos, a cerrar ciclos, incluso a vivir una experiencia que además de hermosa y terapéutica les daría una inmensa paz.

Fui abriéndome poco a poco y quise llevar la canalización a mis pacientes en la consulta psicológica. Primero fueron mis amigos quienes amorosamente me animaban a seguir adelante, luego me dejaba guiar por la intuición y respetuosamente ofrecía la canalización a aquellos pacientes que mostraban apertura al mundo espiritual. Comencé a sentir aprecio por el Cielo, especialmente por el resultado inmediato que apreciaba en cada persona que se dispuso a vivir una comunicación con el más allá. Familias enteras se transformaban para bien en tan solo un contacto con sus familiares fallecidos y comencé a disfrutar de sus sanaciones espontáneas, el sencillo intercambio de tristeza, culpa o dolor por alegría y paz de mis respetados pacientes.

El Cielo es real y hermoso. Cada experiencia era única y a la vez enriquecedora porque durante años fui alimentándome de cada detalle de la vida en el Cielo. Los colores vibrantes del paraíso, la luz inmensa y llena de paz, todo me enamoraba. Aprendí a entregarme a las conexiones, estaba ahí totalmente presente, segura de que el mismo Cielo bajaba hasta la Tierra. La muerte no existe me repetía con alegría y le decía a mis pacientes con quiénes celebraba los encuentros.

Me convertí en una maestra espiritual. Qué feliz me he sentido de que esta misión me haya encontrado. Era para mí una dicha saber que de esta manera podría contribuir a intercambiar el miedo por el amor y el dolor por dicha, además de promover un cambio de mentalidad acerca de la vida y de la muerte.

En este libro te muestro algunas anécdotas, por el aprendizaje que obtuve de ellas, así como también leerás las transcripciones de unas canalizaciones hechas con el propósitos de que vivas junto con los protagonistas, las emociones de esos encuentros; sé que te conmoveran.

Me atreví a hablar en público de la vida después de la vida, allí los familiares fallecidos aprovecharon la oportunidad de manifestarse, me sentí acompañada por cada persona que expresó haber tenido alguna manifestación de un familiar, pensé: no estamos solos, los seres fallecidos están entre nosotros y en el Cielo, deseando comunicarse para ayudarnos a sanar y a mostrarnos cómo vive en el Cielo..

Mil gracias por dejarme entrar a tu vida. Maria Esther Leal.

ENLACES PATROCINADOS

Deja un comentario:

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.