El Compañero del rey Alfa de Aubrey Marcil

El Compañero del rey Alfa de Aubrey Marcil

A compartir, a compartir! Que me quitan los posts!!

***SOLO HOY Y ahora supera mi beso de Megan Maxwell 

Regresa Megan Maxwell con una novela romántico-erótica tan ardiente que se derretirá en tus manos.

Sexo. Familia. Diversión. Locura. Vuelve a soñar con la nueva novela de la autora nacional más vendida…

DESCARGAR AQUÍ


El Compañero del rey Alfa de Aubrey Marcil pdf

El Compañero del rey Alfa de Aubrey Marcil pdf descargar gratis leer online

¿Su Alteza? Lo siento p-pero d-debe ser d-un m-error…»
Un fuerte gruñido resonó en todo el salón de baile, lo que me hizo empezar a temblar y un gemido escapó de mis labios. Esto hizo que el Rey dejara de gruñir.
Me atrajo hacia su pecho y gritó a todo el salón de baile.
«¡MÍA!»
Audrey es una Omega en el Rapid River Pack.
Lucas es el Rey Alfa, Gobernante sobre todo y su propia manada, The Moonlight Eclipse Pack.
Audrey es golpeada diariamente perdiendo toda esperanza de cada encuentro con su pareja.
Lucas solo quiere a su pareja pero siente que ella no existe.
¿Qué sucede cuando los dos se encuentran en el Baile Anual del Eclipse Lunar?
~
Esta es la matriz que tengo que repetirme a mí mismo para no gritar mientras el látigo golpea contra mi tierna espalda y piernas.
No respondas.
Mantenga sus ojos hacia abajo.
Estás debajo de nosotros.
Nunca levantes la voz.
Haz lo que te dijeron.
Estas son las reglas que me han inculcado en la cabeza desde el día que me trajeron a este horrible lugar. Tengo mis propias reglas.
Nunca llores.
Nunca dejes que te vean lastimado.
No dejes que te hagan sentir inferior.
Haz lo que se te pide y mantendrás el dolor a raya.
«¿¡Audrey me estás escuchando!? ¡ME RESPONDES CUANDO TE HABLO!»
Me toma un segundo volver a sintonizar mi situación.
«S-sí A-alfa».
«Así que Audrey, ¿sabes lo que hiciste mal?»
A estas alturas, el látigo se ha detenido debido a que Alpha se distrae con la conversación que está iniciando.
«S-sí A-alfa…»
Accidentalmente había dejado caer los huevos que había preparado para los paquetes de desayuno, lo que enfureció a Alpha y cometí otro error al mirarlo a los ojos. Desde esta mañana estoy encerrado en mi cuarto, más de celda de concreto, esperando mi castigo.
«Buena chica. ¿A quién le faltaste al respeto hoy? ¿A quién avergonzaste hoy?»
«T-tú A-alfa…»
«Esa es mi chica. Siempre ha sido una chica inteligente. Odio hacerte esto, pero necesitas aprender la lección».
Dicho esto, salió por la puerta y la cerró con llave para que no pudiera escapar.
Qué gran día, ¿no crees Kenna?
¡Absolutamente idiota! Eventualmente podremos salir de aquí y ser libres de este apestoso agujero. ¡Diablos, tal vez encontremos compañero!
Lo que tú digas Kenna.
Kenna es mi lobo y es la única «persona» que me mantiene cuerdo y no terriblemente solo. Aparte de algunos Omegas, llamados Riley y Harley, y Luna, Kenna es mi única compañera.
La Luna siempre ha sido amable conmigo a pesar de que su compañero es desagradable conmigo, junto con el resto de la manada. Luna Adaline me eligió para ayudarla con sus actividades diarias y limpiará mis heridas cuando no haya nadie más cerca.
Una vez la Luna me contó una historia cuando tenía 15 años sobre una joven loba que fue arrebatada de su tierra y perdió a su verdadero compañero. El vecino Alpha decidió apiadarse de esta mujer y decidió convertirla en su Luna. Me di cuenta de que esta historia era sobre ella y que su moraleja de esa historia era nunca aceptar una propuesta de nadie que no sea tu verdadera pareja.
Luna me contaba historias sobre cómo era su verdadero compañero y cómo sería cuando encontrara al mío. Me encantaba escuchar estas historias cuando Luna y yo estábamos a salvo en su oficina y nadie nos molestaba.
Un ligero golpe en mi celular, me refiero a la puerta del dormitorio, me sacó de mis pensamientos cuando la puerta se abrió. Entró el Luna con un botiquín de primeros auxilios.
«Querida, vamos a limpiar esas heridas, ¿de acuerdo?»
Me acuesto boca abajo para que pueda limpiar mis heridas frescas y las que se reabrieron por los nuevos latigazos. Luna comenzó a contarme historias mientras ponía antiséptico en las laceraciones palpitantes.


Publicado

en

,

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.