Esclava: Vendida, Poseída y Salvada por el Dominante Millonario PDF

Era el mejor neurocirujano de Nueva York, vivía en un ático de postín y estaba turista a todas las marchas. Además, cedía la colectividad de sus cobros a estructuras favorecedoras sin ánimo de fruto. Y luego, Frank era más que conocido en la familia sadomasoquista de la localidad que en absoluto duerme por ser el imperialista más respetado, anhelado y poco habitable de todo el territorio. Todos tenemos nuestros luciferes, y Frank no era a salvo. Acostumbrado a conseguirlo todo, a ser el mejor, y a poseer el ejercicio en todo plazo, era imprescindible evitarlo. El rendimiento le era poco natural, y siquiera atinar la uña a mujeres a la salida de la anatomía o subvencionar a países míseros podía sacrificar sus pruritos más íntimos; despuntar, disfrutar y controlar a sus amantes. El anhelo de ser designado“amo”. No le faltaban amantes, empero el vencimiento de su 37 acontecimientos recibió el donativo más arduo del cosmos; Dan, patrón de éxito y amigo desde la niñez, se lo llevó de compras… a por una manilla. De todas las dones, en aquel mercado tan ilegal como pomposo, tuvo que elegir a Jane. Había poco en su talante que lo inspiraba, poco en sus lunare sque sacaba al unísono lo peor y lo mejor de él. Una ensalada de sujeción y farde. Un porte digno, pese al collarín. Y una ojeada que parecía arrancarle el espíritu. Jane quería aquello. Deseaba aquello. Y Frank había enterado una cifra obscena de peculio por tenerla. Lo que él no sabía es que ella se había aventurado en liquidación por si misma, y que buena parte del oro había conciliado a restituir el tratamiento para sanar el cáncer de su mamá. Ella anhelaba, desesperadamente, tener lugar a un macho como Frank. Y él demostrarle que, incluso bajo su cuidado, podía ser mucho más que una ajorca.

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