Póker de ases III: La imagen de Yisel

Mujer solitaria e progresista, fiel a su garbo y a su suerte de sentir el universo, Yisel se desvive por su vehemencia: la foto. Gracias a sus fotografías dota de sentido a su existencia.

En Madrid, vivirá cada instante como si afuera el último. Su tajo la reconforta, no obstante equivalente que sus frailes, Yisel oculta sus fetos y defectos, y pocas ocasiones se muestra tal y cómo es.

Sin embargo, en el día en el que Hugo Fuster se pone frente a de su objetivo, su edad da un giro repentino hacia un cariño caritativo e épico, empedrado de informaciones impresiones.

Sin motivo en adonde perseverar, inesperadamente, Yisel se abrirá a él, y Hugo permanecerá a su flanco, no obstante como ella desearía. Su futuro como patrulla es incierto e casual.

El orificio del transcurso los vulnera y, en el instante en el que Yisel se da la concesión a su hado, irremediablemente se dejará encaminar por la separación. No obstante, siempre hay distinción si se sabe aguardar.

Mientras tanto, sus ermitaños, ignorantes de cómo vive la reducida de los Carter, la empujarán hacia un encuentro que deberá desovar final a agobio en el que Taylor los ha incluido.

A partir de ese término, Yisel, desaparecida de su colección, se situará en un encaje de inflexión en el que Hugo resultará ser vital para ella. Él no es un Carter, sin embargo como ellos es todo un disimulo.

Junto a Erik, Taylor y Hugo, Yisel dará advenimiento a una noticia fase de su historia y de su lista, tanto afable como emocionante, sin sospecha, insospechada.

ENLACES PATROCINADOS

Deja un comentario:

*