La Pasión de la Arquitecta de Charlotte Ferrinson

La Pasión de la Arquitecta de Charlotte Ferrinson

A compartir, a compartir! Que me quitan los posts!!

***SOLO HOY Las Guerreras Maxwell, 7. Atrévete a retarme De Megan Maxwell

Regresa Megan Maxwell con la séptima entrega de la famosa saga «Las guerreras Maxwell».

Sin duda te llegará al corazón. Descubre, con esta nueva entrega, cómo los retos acaban dando paso a nuevas oportunidades...

DESCARGAR AQUÍ


La Pasión de la Arquitecta de Charlotte Ferrinson pdf descargar gratis

«Lucía entró a su casa, como todos los días, suspiró tras cerrar la puerta, se quitó sus zapatos y deshizo el recogido de su pelo. Siempre se hacía un moño bajo para que no le molestara su larga melena castaña cuando llevaba el obligado casco blanco al ir a visitar las obras, bueno, también lo que trataba de evitar, además, era llamar la atención de los trabajadores de la obra, desde que en una ocasión uno de ellos cayó de un andamio a poca altura al andar mirándola mientras ella se quitaba su casco para subir al 4×4 e irse. El estruendo fue descomunal y todos los compañeros del albañil comenzaron a mofarse de él, entre burlas y risas al comprobar que todo quedaba en un susto, cuando acudieron a rescatarlo, el albañil soltó que “se había quedado hipnotizado con la gracia y belleza de la morena y su larga melena”, produciéndose un nuevo estruendo de carcajadas y nuevas burlas hacia el trabajador y con ello, el correlativo aumento del rubor de Lucía, quien trataba no mostrarse afectada, pues eran ya muchos los años que llevaba trabajando como arquitecta e ingeniera, y sabía que mostrar rubor ante ellos todavía acrecentaba más los comentarios y piropos en las obras.
Desde aquel incidente, en el trabajo llevaba siempre su melena recogida, aunque las miradas, codazos y piropos no mermaban nunca, y es que su alta y esbelta figura, combinada con su tez morena y sus ojos verdes clarísimos no pasaban jamás desapercibidos para nadie.
El día había sido infernal, a pesar de estar a principios de mayo en Málaga había días en los que no se podía casi respirar por el calor, máxime si como ese día, la península estaba siendo azotada por una ola de calor producida por una bolsa de aire subsahariano. Ello había hecho que Lucía deseara fervientemente llegar a su casa para descansar y resguardarse de las altas temperaturas.
Entró a su apartamento, fue directa al frigorífico a por un refresco, puso música chill out y fue a su terraza para sentarse en su lugar preferido, un enorme sillón cheslong blanco de exterior. Necesitaba relajarse después de un día duro de trabajo y para ello, nada mejor que sentarse allí y perderse mirando al mar que se divisaba desde su ático, situado en una pequeña colina entre Marbella y Benalmádena, con unas vistas increíbles.
Estaba en la recta final de su última obra, que fue vendida en apenas dos semanas desde que se puso a la venta. Se agotaron enseguida las propiedades, todo un éxito, y por ello, porque su trabajo era su mejor sello de presentación, se esforzaba en supervisar todos y cada uno de los detalles, para que sus obras fueran impecables.
Su momento de relax se vio interrumpido de repente por el sonido del teléfono, aunque decidió dejarlo sonar y no contestar, por desgracia para ella el teléfono no paró de sonar y sonar, obligándola a atender la llamada.
– ¿Sí?
– ¿Cómo está mi aceitunita andaluza preferida? – se oyó a la otra parte de la línea
– ¡Rachid, tenías que ser tú! anda que para un momento de relax al día que me tomo…– contestó Lucía riéndose simulando un tono de enfado.
– Pues deja el relax que tengo una propuesta para ti…

PREPARANDO LA DESCARGA...



En unos instantes podrás disfrutar de tu libro



 

Deja un comentario:

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.