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Qué fácil fuera ahora desnudarse de Esther Llull

A compartir, a compartir! Que me quitan los posts!!

***SOLO HOY Hay momentos que deberían ser eternos de Megan Maxwell 

Una emotiva historia que nos enseña que el mejor viaje de la vida es el amor.

No te la puedes perder. Hay momentos que deberían ser eternos, la nueva novela de Megan Maxwell, llenará tu corazón de emociones y te hará sonreír con esas pequeñas cosas que convierten la vida en algo maravilloso...

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Sarah es una joven estudiosa pero necesita revisar algunos credos, a menudo equivocados, que lastran sus expectativas y la impiden disfrutar del amor cuando éste llega a su vida. Está escribiendo su tesis doctoral pero ha perdido la confianza en su tutor y su capacidad de hablar se ha mermado por lo que es rechazada en el ámbito del profesorado. En su vida emocional siente que no se la ha permitido evolucionar ni desarrollarse, en sus relaciones personales o profesionales. Más bien ha sentido una especie de opresión y no ha podido argumentar nada, nadie la ha defendido. Alguien ha pretendido que ella sea exactamente eso que el otro quiere que sea, o bien ella ha intentado, por el contrario, convertirse en la proyección del otro. Pero todo sale a la luz en una relación, el dolor, la inexperiencia, la inmadurez y el choque emocional cuando algo nos desagrada o asusta. En lugar de esto Sarah decide que resulta mucho más eficaz ponerse manos a la obra e intentar llevar a cabo la vida que ella desea por sí misma. Será cuando por revelación, no por descubrimiento, aparecerán en su vida por primera vez acontecimientos y eventos que la sorprenderán. Aprenderá a expresarse desde sus propios sentimientos y hablará con confianza. «El que se humilla será ensalzado», dice la religión antigua del judaísmo primitivo. Se ha trasladado desde Galicia a Copenhague, ciudad de donde procede su padre político, con la idea de descubrir un saber científico y seguir sus estudios, un saber que pueda albergar las emociones, y que no reprima los símbolos del inconsciente, ni las afecciones humanas o la representación afectiva de la realidad.»¿Se podía vivir sin dejar de experimentar los instintos más excitantes…? ¿Se podía vivir sin tener impulsos por la vida? Detrás de la envoltura inexplicable no se esconde ningún misterio: desnuda se muestra como pura apariencia. La belleza, la seducción para mí tiene que guardar un misterio. Es como el señalamiento de la persona a un lugar y a un tiempo. Es un indicativo de que nos falta algo, de que algo se sustrae a la vista y cobra un misterio».

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